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Respuestas a nuestros amigos viajeros:


Habitualmente los visitantes se alojan en establecimientos de esta ciudad que no tiene nada que ver con el Glaciar del mismo nombre. También se puede parar en estancias de la región.











Es dificil encasillar la patagonia en conceptos, definiciones, o fórmulas. Es una enorme extensión de terreno que abarca cinco grandes provincias argentinas, linda con otras tres, además de prolongarse por tres áreas territoriales de Chile.
La fuerza de la naturaleza abre paso además a otra realidad mas poderosa , que habitualmente no sale en los folletos y anuncios de turismo: la gente de la patagonia, los patagónicos. Las características de estas tierras y sus circunstancias conllevan realizar una vida muy especial. Son pocos habitantes para extensiones vastas de territorio y eso los hace distintos, cercanos, especiales.
Lleve también en su mochila un gran cargamento de palabras. Le irán pidiendo dosis aquí y allá. Siempre habrá alguien que quiera charlar con usted, conocer de sus cosas por allá arriba y contarle de sus vivencias y costumbres.
No solo está entrando en un área del mundo de características únicas. Está llegando a una tierra de personas muy especiales, modeladas por la soledad invernal y la necesidad de darlo todo para recibir, en compensación, un momento de grata conversación que, “si se cuadra”, sostendrán mientras van cebando y tomando unos cálidos mates acompañados con biscochos de grasa.
Desde aquí hasta el Cabo de Hornos se ofrece la patagonia argentina para caminarla, recorrerla en bicicleta, en automóvil o caravana, desplazarse en autobuses, sobrevolarla de aeropuerto a aeropuerto y recorrer sin dejar uno, sus lugares estrellas.
La patagonia de Argentina, del lado chileno, de los glaciares y lagos, del Estrecho de Magallanes y la Tierra del Fuego.
La patagonia, al fin, una caja de sorpresas y un acontecimiento geográfico único y espectacular: el Glaciar Perito Moreno.

Seguramente que muchos le habrán hablado de la Patagonia.Argentina. Que vio documentales y aún largometrajes de ficción que le mostraron estas tierras del sur americano. Que ha leído sobre sus glaciares, lagos, costas, ríos, la imponente Cordillera de los Andes con varios volcanes…

Envíenos un email a patagonia@sensacionesdeamerica.es y le haremos llegar la respuesta a sus preguntas sobre la Patagonia.


Nos espera un mundo per se. Nunca olvidaremos la sucesión de paisajes únicos que tendremos frente a nosotros. Será además una aventura el recorrido por esas largas extensiones y parajes apenas poblados por el hombre.
Sus provincias tienen cualidades propias pero todas con el signo de la patagonia impreso, tanto en la geografía como en los usos, costumbres y trato de su gente. Mucho se podría escribir de cómo es un patagón. Siempre faltaría decir algo. Los aficionados al cine que hayan visto “Historias mínimas” de Sorin y hayan recorrido esas tierras australes, entenderán que esos personajes en apariencia de ficción, no son más que la representación de los arquetipos del hombre de esta región.
La predisposición a “echar una mano” que tiene esa gente nos hace sentir rápidamente en nuestra casa, aunque hayamos llegado desde muy lejos. Son innumerables los casos de viajeros en principio en tránsito por esas tierras que quedaron prendados por esa forma de ser y vivir, tanto como para transformarse en patagónicos ellos mismos.
Si algo tienen esos hombres y mujeres, es el deseo de contactar, conversar, compartir con los turistas, viajeros o transportistas en tránsito. Quieren que se les cuenten historias personales o de aquellas otras tierras lejanas. A cambio, la entrega de sus emociones y relatos es inmediata. Hay que tener tiempo y tomarse un buen rato para dejarse llevar... meterse en la piel y sentimientos de los patagónicos y volver a casa con mucho más para contar que aquello que simplemente ven nuestros ojos.
Neuquén, cuna de los dinosaurios, combina lo más agreste de la estepa de la región con el brillo de sus lagos y valles cargados de vegetación.
Río Negro, su mar cálido y transparente, valles, eventos deportivos, y la estepa, conviven con paisajes místicos, pinturas rupestres y la diversa fauna autóctona de la región.
Chubut, donde el océano despliega todo su esplendor. Donde ballenas y delfines montan un espectáculo conmovedor junto a pingüinos y lobos marinos y la presencia del torpe pinguino en la tierra, diestro en el mar. La patagonia argentina se une con el mar generando un cúmulo de sensaciones inolvidables.
Santa Cruz, variedad de marcos naturales vírgenes y magnánimos, custodiados por cientos de glaciares que irrumpen en la inmensidad del paisaje.
Tierra del Fuego, el extremo más austral de América, tierra de magia y ensueño, donde se viven las noches más largas en invierno y los días más luminosos y extensos en verano.
Pregúntenos de cualquiera de las zonas y provincias de esta gran región austral, enviándonos un e-mail a patagonia@sensacionesdeamerica.es



Llamamos Patagonia a esas vastas tierras de Argentina y sus hermanas del otro lado de los Andes, en Chile. El intrépido navegante ibérico Hernado de Magallanes y sus tripulantes quedaron deslumbrados por la corpulencia de los habitantes autóctonos que se les aparecieron en la Bahía de San Julián.
El gran continente americano, que une practicamente los dos polos, culmina al sur en una región de características singulares y bellezas escondidas, recónditas, que deslumbran al viajero: La Patagonia.
Llamamos así a esas vastas tierras de Argentina y sus hermanas del otro lado de los Andes, en Chile. El intrépido navegante ibérico Hernado de Magallanes y sus tripulantes quedaron deslumbrados por la corpulencia de los habitantes autóctonos que se les aparecieron en la Bahía de San Julián.
Es muy posible que el atuendo hecho de pieles de animales, necesario para combatir las muy bajas temperaturas del invierno austral, haya “agrandado” la apariencia de esos extraños seres para los españoles. También cabe pensar que el calzado, también surgido de envolverse los pies con un cuero disecado, indujera a potenciar la apariencia gigantona.
Lo cierto es que Magallanes era un buen lector y el personaje “Pathagon” de la novela de caballería “Primaleón”, una de sus favoritas, le sirvió de inspiración para etiquetar a aquellos “tehuelches” que tenía ante sí. El cronista de la expedición, Antonio Pigafetta, italiano de Vicenza, lo dejó escrito: Nuestro capitán llamó a este pueblo Patagones.
El área donde han vivido distintas ramas de los tehuelches es enorme y supera a la misma Patagonia. Se los suele dividir por condiciones y características diferenciales que tenían en tehuelches insulares y tehuelches de tierra firme. Entre los primeros encontramos a los onas o selknam y los manekenk o haush, en Tierra del Fuego (los que al combatir el gran frío con hogueras enormes llevó una vez más a Magallanes a crear el toponímico de la gran isla del sur).
Las tribus tehuelches de tierra firme, a su vez, se dividían en “aónikenk” (de aonek'enk, "sureños"), los que vivían desde el estrecho de Magallanes hasta Chubut, incluyendo a los mecharnue. Estos serían los avistados por la tripulación de Magallanes en San Julián.
Después estaban los “chehuache kenk”: vivían contra los Andes, aprovechando la flora y fauna de los valles cordilleranos desde el lago Buenos Aires hasta el lago Nahuel Huapi. Todos estos pueblos vivían en la Patagonia exclusivamente.
Finalmente al norte estaban los “gününa küne”: desde Chubut a la Sierra de la Ventana, en la provincia de Buenos Aires y el sur de Mendoza. De lengua gününa iájech, se los conoce también como los puelches ("orientales") en la denominación que les daban sus vecinos, los mapuches.

Relato del inglés Thomas Falkner (*) que ha vivido casi cuarenta años, en el siglo XVIII, en la patagonia ,entonces española:
He hecho algunas alteraciones en las costas del levante, y acerca del cabo de San Antonio, adonde he vivido algunos años. En la descripción del país adentro he seguido en general mis propias observaciones, habiendo caminado por gran parte de él, y apuntado la situación de aquellos parajes, sus distancias, ríos, bosques y montañas.
Donde no pude penetrar, he seguido la relación que me hicieron los indios nativos, y los españoles cautivos que han vivido muchos años entre ellos, y logrado después su libertad: uno de los cuales fue el hijo del capitán Mancilla de Buenos Aires, que estuvo 6 años prisionero entre los Tehuelches, y que había viajado por la mayor parte del país: de lo que también me instruyó el gran cacique Congapol, que residió en Huichin, a la orilla del río Negro.
He puesto también cuidado en sacar su semejanza y vestido, igualmente que la de su mujer Hueni, como está representado en el mapa. Los españoles le llamaban el cacique bravo. Tenía siete pies, y algunas pulgadas de alto, y era bien proporcionado.
Su hermano Suaisman tenía cerca de seis pies. Los Patagones y Puelches son altos y corpulentos, pero no he visto ninguno de raza de gigantes, de quienes otros hacen mención, aunque vi personas de diferentes tribus de los indios meridionales.
(*) Del libro / tratado: “Descripción de patagonia y de las partes adyacentes de la América meridional, que contiene una razón del suelo, producciones, animales, valles, montañas, ríos, lagunas...” Academia Argentina de Letras.
Pregúntenos cuanto quiera sobre esta región. Esperamos su mensaje a patagonia@sensacionesdeamerica.es para que nuestros expertos le contesten

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Tenemos que hablar de dos patagonias: la oriental o argentina y la occidental o chilena.
En medio de ambas, la Cordillera de los Andes. Estos lugares remotos del sur continental americano, difieren entre sí y dentro de sí.
Del lado de Argentina, dentro de las vastas extensiones, encontramos verdaderos oásis al abrigo de las montañas o en valles surcados por ríos de ensueño.
En su costa, las bahías y golfos son también tesoros que abrigan una riqueza de paisajes, colonias de diversas especies animales, el mar bravío, las poblaciones coloridas y acogedoras.
Sus límites con la Pampa y Cuyo, por el norte, lo establece el río Colorado, que atraviesa Mendoza por el oeste (Malargüe), sur de provincia de La Pampa y la región de Patagones, en la provincia de Buenos Aires.
De allí y para abajo, se nos presentan las provincias patagónicas de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
El viajero que viene desde el norte o centro de Argentina, realmente se siente circulando por el territorio patagón cuando cruza el puente del Río Negro, con el Atlántico por la izquierda y la capital de la provincia homónima Viedma, por la derecha.
Antes de cruzarlo deja la provincia de Buenos Aires en la más austral de sus poblaciones: Carmen de Patagones. (Un proyecto de los años 80 del Siglo XX del Presidente Alfonsín, propugnaba instalar la capital de Argentina en estas dos ciudades).
Se llama la Patagonia Norte, a la que comprende las provincias del Neuquén y de Río Negro. Las otras tres: Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego constituyen la Patagonia Austral.
Considerando las condiciones ecológicas se suele dividir en la Patagonia Oriental Andina, húmeda y cubierta de bosques, y la Patagonia Oriental Extraandina, esteparia e incluso desértica. Las extensas mesetas escalonadas surcadas por "cañadones" son sello distintivo de la Oriental Extraandina.
En estas mesetas se destacan cimas llamadas "chihuidos", algunas de las mesetas son muy elevadas y de difícil acceso, como en el caso de la Altiplanicie Central de Santa Cruz o la Meseta de Somuncurá en Río Negro.
La Patagonia Oriental presenta bruscos cambios geográficos que incluyen depresiones que tienen su fondo bajo el nivel oceánico, como el Bajo del Gualicho y el Gran Bajo de San Julián, mientras que otras zonas son relativamente llanas, conocidas como pampas, como las de Huipinco, o La Travesía del Norte y La Travesía del Sur o la pampa de Gastre, Agnia o de Diana.
Características similares se presentan también en el sector magallánico del territorio bajo administración chilena, gran parte de la isla de Tierra del Fuego y la zona en torno a Coihaique, donde se presentan pocas elevaciones y es en general, llana o con ligeras ondulaciones morrénicas.
Por territorio de la argentina discurren cadenas montañosas paralelas a los Andes, como los Patagónides o las cordilleras del Domuyo y sierras abruptas que cruzan la región en sentido latitudinal, uniendo los Andes con el Océano Atlántico. Con Chile se comparte el Campo de Hielo Patagónico Sur, situado en el vértice occidental sur del continente.

Está situada al oeste de la Cordillera de los Andes, corresponde al territorio bajo soberanía chilena. Aquí la definición de límites está muy acotada al establecerse entre el paralelo 41,5º S y el paralelo 56º S.
Dentro de esa área encontramos administrativamente parte de la X Región de Los Lagos, la XI Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo y la XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, cuyas capitales son, respectivamente, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas.
En Chile, la utilización del nombre “patagonia” se ha extendido más por el desarrollo turístico ya que no existe una denominación regional similar, como en Argentina. Se habló de crear la Región de la Patagonia en lo que es Región de Aysén. Para acomodarse al desarrollo turístico de ña argentina, se denomina Patagonia a regiones muy al norte de Aysén, llegando al sur del río Biobío.
Parte de ese territorio chileno está atravesado por los glaciares del sur que se deslizan desde la divisoria de aguas andina hasta dejar caer sus bloques de hielo en el Océano Pacífico.
Así, tradicionalmente la Patagonia Chilena es una región muy montañosa de glaciación y hundimiento. Se extiende desde el Seno de Reloncaví a la Tierra del Fuego. En ella se ubica una estrecha planicie costera; Cordillera de la Costa afectada intensamente por tectónica de hundimiento; llano central igualmente afectado por este agente; cordilleras patagónicas continentales con ríos y lagos de control tectónico; ventisqueros patagónicos del Pacífico; cordilleras patagónicas insulares fragmentadas en canales de tipo fiordo, archipiélagos, islas e islotes; finalmente, las tierras altas de la estepa fría magallánica.
Los ríos patagónicos se caracterizan por sus bajas torrenciales de origen andino y por las irregularidades de sus cursos. En la Región de los Lagos se encuentran los ríos Puelo, Yelcho y Palena; en la Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo los ríos Cisnes, Aysén, Bravo, Pascua y el Baker, el más caudaloso de los ríos chilenos, todos con similares características.
Los ríos de la Región de Magallanes en ambos costados del estrecho y en la isla, son por lo general de corto desarrollo debido a la intensa acción glacial que experimentó esta región. Los más importantes son: Pérez, Penitente, San Juan, Azopardo, Yendegaia, Eusebio Lillo y Gabriel González Videla. Al sur del paralelo 47º Sur, en la Cordillera de los Andes se encuentran los campos de hielo Norte y Sur.
Tenemos expertos en Argentina y Chile para darle toda la información que necesiten.
Háganos llegar sus preguntas a patagonia@sensacionesdeamerica.es
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Se puede llegar en avión al Aeropuerto Internacional de Calafate de muy reciente construcción. Es la puerta de un turismo venido de todo el mundo para conocer a una de las grandes maravillas naturales, declarada en 1981 "Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco.
Existen carreteras y transportes terrestres desde distintos lugares del país. Si nos emplazamos en la capital de la provincia, Río Gallegos, se recorren las Rutas Provincial Nº 5 y Nacional N° 40.


Corresponde mencionar primero al “calafate” un fruto exclusivo de la región que da nombre a su principal población. En distintos emplazamientos y alturas viven especies animales adaptadas o propias de estos parajes.
Así encontramos entre las aves, al mítico cóndor que sobrevuela los cielos andinos o a las agachonas y los yales, de vuelos más bajos y las cotorras australes o cachañas y los pequeños rayaditos. En algunos parajes hay bandurrias, cauquenes, distintas especies de patos y un anfibio conocido como "ranita de cuatro ojos".
Dentro de los mamíferos encontramos al puma americano, el gato montés, el hurón. Hay especies como el huemul, el guanaco, o el choique que son versiones locales de otras que habitan Sudamérica. Está también el zorrino, el zorro colorado y hallamos vacas salvajes pastando en valles protegidos y con buenas pasturas.
El más árido de los ambientes del parque es la estepa. En ella la vegetación está compuesta por plantas adaptadas a condiciones de escasa humedad y fuertes vientos. Los arbustos pequeños y espinosos, junto con los pastos de hojas duras, proveen cierta protección al suelo evitando que este se erosione. Los ñires y lengas se intercalan entre matorrales de calafate y notro con zonas abiertas cubiertas por pastizales en los que domina el coirón.
Las laderas y zonas bajas son ocupadas por bosques, cuya composición también depende de la altura y las condiciones climáticas. Allí encontramos diversas especies de los Nothofagus, representados ue por tres tipos: la lenga, que se encuentra prácticamente en toda el área y además el ñire y el coihue o guindo. Entre los árboles vemos el ciprés de las guaitecas y arbustos del tipo del ya mencionado calafate, el neneo, llareta, senecio, paramela o mata negra.


Actualmente en pleno apogeo turístico, este gran lago insertado en la Cordillera de los Andes, forma parte del Parque Nacional Los Glaciares.
Es el más grande de los lagos de la Patagonia Argentina con una superficie de 1.466 km2 con profundidades promedios de 150 metros y cotas de 500 metros. Su altura sobre el mar es de 187 metros.


Sus aguas dan contenido al río Santa Cruz que desemboca en el océano Atlántico. Lo provee de agua la caída permanente de grandes bloques de hielo de varios glaciares, destacándose el Glaciar Perito Moreno y el Glaciar Upsala.


Tenemos un experto en el área de Lago Argentino.
Envíenos un e-mail a patagonia@sensacionesdeamerica.es y le contestará
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