
La Patagonia
Llamamos Patagonia a esas vastas tierras de Argentina y sus hermanas del otro lado de los Andes, en Chile. El intrépido navegante ibérico Hernado de Magallanes y sus tripulantes quedaron deslumbrados por la corpulencia de los habitantes autóctonos que se les aparecieron en la Bahía de San Julián.
El gran continente americano, que une practicamente los dos polos, culmina al sur en una región de características singulares y bellezas escondidas, recónditas, que deslumbran al viajero: La Patagonia.
Llamamos así a esas vastas tierras de Argentina y sus hermanas del otro lado de los Andes, en Chile. El intrépido navegante ibérico Hernado de Magallanes y sus tripulantes quedaron deslumbrados por la corpulencia de los habitantes autóctonos que se les aparecieron en la Bahía de San Julián.
Es muy posible que el atuendo hecho de pieles de animales, necesario para combatir las muy bajas temperaturas del invierno austral, haya “agrandado” la apariencia de esos extraños seres para los españoles. También cabe pensar que el calzado, también surgido de envolverse los pies con un cuero disecado, indujera a potenciar la apariencia gigantona.
Origen de la palabra “Patagonia”
Lo cierto es que Magallanes era un buen lector y el personaje “Pathagon” de la novela de caballería “Primaleón”, una de sus favoritas, le sirvió de inspiración para etiquetar a aquellos “tehuelches” que tenía ante sí. El cronista de la expedición, Antonio Pigafetta, italiano de Vicenza, lo dejó escrito: Nuestro capitán llamó a este pueblo Patagones.
El área donde han vivido distintas ramas de los tehuelches es enorme y supera a la misma Patagonia. Se los suele dividir por condiciones y características diferenciales que tenían en tehuelches insulares y tehuelches de tierra firme. Entre los primeros encontramos a los onas o selknam y los manekenk o haush, en Tierra del Fuego (los que al combatir el gran frío con hogueras enormes llevó una vez más a Magallanes a crear el toponímico de la gran isla del sur).
Las tribus tehuelches de tierra firme, a su vez, se dividían en “aónikenk” (de aonek'enk, "sureños"), los que vivían desde el estrecho de Magallanes hasta Chubut, incluyendo a los mecharnue. Estos serían los avistados por la tripulación de Magallanes en San Julián.
Después estaban los “chehuache kenk”: vivían contra los Andes, aprovechando la flora y fauna de los valles cordilleranos desde el lago Buenos Aires hasta el lago Nahuel Huapi. Todos estos pueblos vivían en la Patagonia exclusivamente.
Finalmente al norte estaban los “gününa küne”: desde Chubut a la Sierra de la Ventana, en la provincia de Buenos Aires y el sur de Mendoza. De lengua gününa iájech, se los conoce también como los puelches ("orientales") en la denominación que les daban sus vecinos, los mapuches.

La Patagonia – Visión de un inglés del Siglo XVIII
Relato del inglés Thomas Falkner (*) que ha vivido casi cuarenta años, en el siglo XVIII, en la patagonia ,entonces española:
He hecho algunas alteraciones en las costas del levante, y acerca del cabo de San Antonio, adonde he vivido algunos años. En la descripción del país adentro he seguido en general mis propias observaciones, habiendo caminado por gran parte de él, y apuntado la situación de aquellos parajes, sus distancias, ríos, bosques y montañas.
Donde no pude penetrar, he seguido la relación que me hicieron los indios nativos, y los españoles cautivos que han vivido muchos años entre ellos, y logrado después su libertad: uno de los cuales fue el hijo del capitán Mancilla de Buenos Aires, que estuvo 6 años prisionero entre los Tehuelches, y que había viajado por la mayor parte del país: de lo que también me instruyó el gran cacique Congapol, que residió en Huichin, a la orilla del río Negro.
He puesto también cuidado en sacar su semejanza y vestido, igualmente que la de su mujer Hueni, como está representado en el mapa. Los españoles le llamaban el cacique bravo. Tenía siete pies, y algunas pulgadas de alto, y era bien proporcionado.
Su hermano Suaisman tenía cerca de seis pies. Los Patagones y Puelches son altos y corpulentos, pero no he visto ninguno de raza de gigantes, de quienes otros hacen mención, aunque vi personas de diferentes tribus de los indios meridionales.
(*) Del libro / tratado: “Descripción de patagonia y de las partes adyacentes de la América meridional, que contiene una razón del suelo, producciones, animales, valles, montañas, ríos, lagunas...” Academia Argentina de Letras.
Pregúntenos cuanto quiera sobre esta región. Esperamos su mensaje a patagonia@sensacionesdeamerica.es para que nuestros expertos le contesten
